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MÚSICA
Con el propósito de fomentar, estimular y
desarrollar el arte musical en sus distintas
manifestaciones entre los estudiantes con
discapacidad visual, el Patronato Luz del
Ciego da inicio al curso de música a partir
del mes de abril de 1993.
En este curso se desarrolla un programa que
incluye aspectos teóricos, históricos y
prácticos, con el fin de ofrecer al alumno,
los conocimientos generales relacionados con
el ámbito musical y despertar en él una
motivación hacia el estudio de la música.
También
se les ofrecen las herramientas básicas para
comprender el proceso de composición y
ejecución de la música, brindándole la
oportunidad para que puedan ejecutar un
instrumento.
La primera clase de música en el Patronato,
inicia el 12 de abril de 1993 con el curso
de guitarra, dictado por el Profesor Gerardo Ricord,
con una matrícula de 11 estudiantes,
entre los que podemos mencionar: Yariela
Góndola, Luz América Flores, Beatriz Núñez,
Gamaliel Morales, Eduardo Samudio y Senén
Mena, entre otros.
Este curso está organizado en tres niveles,
y se dicta durante 8 horas semanales,
dividido en 4 períodos de 2 horas cada uno.
Para un mejor aprovechamiento y comprensión
de la clase, se atiende de dos a tres
estudiantes por período.
El curso de guitarra se
incorporó en los planes de estudio del
Patronato
Luz del Ciego. Es el
curso que ofrecemos para
fomentar la cultura y el arte entre
nuestros estudiantes
y usuarios.
En corto tiempo, algunos
estudiantes
han demostrado muy buena disposición
hacia la música. El éxito de
su
aprendizaje depende del interés y la
dedicación de cada uno. Al principio
se debe
disponer de una
buena dosis de paciencia, ya que los
estudiantes que comienzan quieren que todo les
salga bien... y eso no es posible.
Los no-videntes desarrollamos
destrezas en la guitarra con rapidez — si
nos interesamos - ya que, por
la
estimulación, solemos tener los sentidos de
oído y tacto
afinados. Aprendemos
los signos musicales en
Braille
para poder leer el pentagrama o escribir
música. Una persona
sin problemas de visión
puede
ver las notas y tocarlas a
la vez.
¡El ciego lee y memoriza las notas
antes de tocarlas!

En mi caso, podríamos decir
que "heredé" la música. Mi abuelo le enseñó
a mi padre, quien a su vez siguió la
tradición conmigo y mis dos hermanos
videntes. Tenía 14 años y había perdido
la vista a los 9. Un golpe en la cabeza
me causó desprendimiento de
retina.
Para mí la música se vive, se
siente. Así toco mi guitarra, viviéndolo,
porque
lo llevo en la sangre...
Siempre he
tratado
de inculcar ese mismo amor a la
música y
a la guitarra a los estudiantes y
siento que lo estoy logrando.
Para ingresar al curso no se
necesita
ningún requisito, solamente
interés.
Enseño a los estudiantes de la
misma manera cómo me enseñaron a mí... sin
agarrar sus manos para ponerles los dedos en
las cuerdas. Vamos directo a la práctica,
conociendo primero el instrumento, sus
cuerdas y trastes, y la
numeración de los dedos. La mano
izquierda también tiene una
numeración: el dedo índice es el 1, el
medio es el 2, el anular el 3 y el meñique
el 4. Las cuerdas se enumeran
de abajo hacia arriba, lo mismo que los
trastes.
El estudiante aprende
practicando las posiciones de las notas. Le
decimos, por
ejemplo, coloca el dedo 1 en la cuerda 6
y el traste 5. De esta forma, va armando
las notas sin necesidad de que alguien le
tome la mano. Luego de varias
prácticas, memoriza las notas y puede
interpretar las canciones.
comenzamos con
ocho (8), estudiantes. Algunos
renunciaron,
otros
ingresaron; ahora tenemos ocho
(8)
y
varios más en lista de espera. Cada
estudiante
recibe un promedio de dos horas
semanales de clases. El Patronato
cuenta
con cuatro
(4)
guitarras y atendemos
a tres
(3)
estudiantes por sesión, pero lo ideal
sería atender
a cada estudiante por separado
para dedicarle
más tiempo.
Nuestra mayor satisfacción es
ver a esos muchachos, que han empezado de
cero, tocando en actos culturales o en
serenatas. En esos momentos
sentimos
que nuestro trabajo no ha
sido en vano y eso nos motiva a seguir
enseñando.
Además del interés por
aumentar su
cultura, algunos
participantes
tienen otras
aspiraciones musicales, como cantar en
coros y tocar en grupos de cuerdas. Cabe
señalar que algunos
estudiantes
han participado en actividades a nivel
profesional.
Por otro lado, nos esforzamos
para que los estudiantes con más dificultad de
aprender no se queden atrás o se retiren.
Ayudaría mucho si tuviesen un
instrumento en sus casas.
Al inicio del curso, la metodología que se
utiliza es individual; posteriormente es
grupal, dependiendo del avance del alumno.
Los estudiantes han tenido destacada
participación dentro y fuera de la
Institución en actividades sociales,
recreativas, religiosa y de otra índole.
Posteriormente se incorporaron otros
instrumentos como el piano y la flauta
dulce.
El curso de piano se inicia en 1999, dictado
por la Profesora Margarita Griffit, continuando en
el 2000 por el Profesor Eric Deliser, quien
también inicia ese mismo año el curso de
flauta dulce. Cabe destacar que ambos
prestaron su servicio de manera voluntaria.
Por
Licdo:
Gerardo Ricord.
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